1.Introducción.

En esta unidad estudiarás la función trascendental que tiene el lenguaje en la comunicación humana y las distintas formas en que se manifiesta este lenguaje.

El lenguaje es la capacidad que tiene el ser humano para expresar sus pensamientos, deseos y preocupaciones y comunicarse con sus semejantes a través de la palabra oral y la escrita. Esto diferencia a humanos de animales pues, mientras los animales se comunican a través de sonidos inarticulados, nosotros tenemos un lenguaje articulado que nos permite tener una comunicación efectiva e inmediata.

En este sentido, hay que hacer la distinción entre los términos “lenguaje”, “lengua” y “habla” porque cada uno tiene un significado diferente, aunque se conecten entre sí.

Como ya se mencionó, lenguaje es la capacidad que tiene el ser humano para articular un mensaje y comunicarse con sus semejantes. Mientras que lengua hace referencia al idioma que cada pueblo ha adoptado, como el inglés, el español o el francés. Y el habla es la manera en que cada persona se expresa al hablar.

Las funciones del lenguaje son seis: referencial, poética, emotiva, fáctica, apelativa y metalingüística. Analicemos cada una:

La referencial, también conocida como informativa o denotativa, es la función que se refiere a dar a conocer alguna información de manera objetiva; por ejemplo, cuando consultas un periódico o revista, cuando le indicas a alguien cómo llegar a un lugar, cuando tu docente explica cómo se calificará una actividad, etcétera.

La función poética se centra en la manera en que se estructura el mensaje para que provoque una emoción o sensación agradable en el escucha. Podemos encontrarla en la poesía y en las canciones.

La función emotiva se centra en la capacidad expresiva que tiene el emisor para dar a conocer sus emociones a los demás; por ejemplo: ¡Saqué 10 en el examen! ¡Conocí a la chica de mis sueños!

La función fática sirve para que el emisor y el receptor comprueben que el mensaje se transmitió, se recibió y se entendió de manera adecuada. Es una comprobación de que el diálogo está funcionando; por ejemplo, cuando tu docente pregunta: ¿Quedaron claras las instrucciones de la actividad?, ¿hay alguna duda?, ¿tú qué opinas?

La función apelativa, también conocida como conativa, es en la que el emisor espera que el receptor comprenda algo en particular y tenga una reacción. Por ejemplo: Si haces ejercicio diariamente, no tendrás enfermedades. Si estudias mucho, tendrás buenas calificaciones. Si entrenas serás el campeón.

Finalmente, la función metalingüística es la forma en que se reflexiona en torno a la lengua y su uso de maneras oral y escrita. Por ejemplo: el uso de la ortografía, el uso de arcaísmos, la etimología de las palabras, etcétera.